MONUMENTOS DE “EL FRAGO”. (ZARAGOZA)

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Te lo manifiesto. No he visitado este “sitio, pero lo haré en  cuanto pueda. Y, si alguien me lleva. ¿Ya sabes que no conducto, desde el 2009..? ¡¡Cosas de la edad..!!
Pasma ver y entender cómo en comunidades pequeñas surgieron estas obras monumentales. Ítem mas, que se encuentren en pie, en buen estado, cuidadas, habiendo soportado el paso del tiempo, las guerras, y mucha desidia en los mandatarios, muchas veces, como las “crisis”, que dicen. De momento, una visita, un paseo virtual relajado, meticuloso. Y, agradeciendo a la “fuente” tan importante información. 
(Autor del texto del artículo/colaborador de ARTEGUIAS:
José Manuel Tomé)

http://www.elfrago.com/Turismo.html

MONUMENTOS (arte e historia) de El Frago, Zaragoza 

Introducción a la guía de arte (monumentos y rutas) de El Frago, Zaragoza

EL Conjunto Monumental de EL Frago, Zaragoza está protagonizado por el románico

En el extremo oriental de la comarca de las Cinco Villas y asentada sobre una colina a orillas del río Arba de Biel, la pequeña población de El Frago ha sabido conservar buena parte de su antiguo encanto medieval, puesto de manifiesto principalmente en sus estrechas callejuelas (algunas de ellas dotadas de pasadizos de gran tipismo), en los restos de la modesta judería con la que contó, así como en su rico patrimonio religioso, llamativo hoy en día al tratarse de una población considerablemente modesta.

Iglesia de San Nicolás de Bari

Situada en la parte más elevada del núcleo y de eminente carácter defensivo, la iglesia de San Nicolás es una construcción de una sola nave cubierta con bóveda de cañón apuntado que desemboca en un potente ábside semicircular que, por su fisionomía, casi da la apariencia de un cubo de muralla.

Como en varias iglesias de las Cinco Villas, bajo el presbiterio, el cual fue dispuesto a mayor altura que el espacio destinado a los fieles, fue habilitada una pequeña cripta de carácter funcional con el fin de salvar el desnivel existente.

Los elementos más interesantes del templo parroquial de El Frago son, sin duda, sus dos portadas de acceso, habilitadas en los costados sur y oeste del edificio y cuya escultura delata la presencia del Maestro de Agüero.

La occidental, llamativamente descentrada respecto al eje de la nave debido al condicionamiento que supone la presencia de torre campanario, dispone dos arquivoltas de medio punto: la exterior dovelada sobre pilastras; y la interna, baquetonada y apeada sobre sendas columnas rematadas en capiteles vegetales.

El elemento más destacable de dicha portada de los pies es su tímpano, sustentado por sencillos modillones y en el que se representa una versión de carácter popular del existente en la puerta occidental de El Salvador de Ejea de los Caballeros, es decir, un crismón trinitario flanqueado y sostenido por dos ángeles genuflexos cuyas alas desplegadas de adaptan perfectamente al marco.

Tímpano con don ángeles sosteniendo un crismón trinitario

Más interesante aún pese a su deficiente estado de conservación como consecuencia de la erosión y de la baja calidad del material pétreo es la portada sur, dispuesta entre contrafuertes y que consta de cinco arquivoltas de medio punto sobre columnas acodilladas culminadas en capiteles figurados.

De las cinco arquivoltas que trasdosan el vano de entrada, las cuatro exteriores son lisas, mientras que la más interna despliega un interesantísimo calendario agrícola prácticamente único en el románico aragonés.

Los meses se plasman siguiendo el aparente giro del sol y comienza desde la derecha del espectador hasta su izquierda.

  • Enero: hombre con bulto a la espalda (empezando camino) o bien con la idea de representar la recogida de leña para contrarrestar los duros fríos invernales.
  • Febrero: El campesino aparece calentándose al fuego.
  • Marzo: es el mes de la poda de las viñas. El labriego aparece con la podadera cortando las ramas viejas de las plantas.
  • Abril: una mujer porta una gran planta en su mano. Se están representando las fiestas mayales, viejo ritos precristianos de bienvenida a la primavera y propiciación de buenas cosechas.
  • Mayo: Infante con halcón en su mano (cetrería)
  • Junio: Siega de malas hierbas y cardos
  • Julio: Siega de los cereales
  • Agosto: Separación del grano de la paja mediante un instrumento de golpeo llamado mayal
  • Septiembre: es la escena más difícil de descifrar, dado el acusado estado de erosión en el que se halla. Aparece un hombre frente a vegetación. Puede ser la recogida de bellotas para el cebo del cerdo de cara a la matanza o la vendimia. Nosotros nos inclinamos más por esta segunda opción.
  • Octubre: trasiego del vino al barril
  • Noviembre: matanza del cerdo
  • Diciembre: banquete navideño, en este caso con la mesa repleta de comidas pero sin nadie a la mesa lo que resulta cuando menos curioso.

En los capiteles, pese a su deficiente estado de conservación, se adivinan escenas de luchas entre caballeros, un combate entre un hombre y una arpía, grifos enfrentados, un cantero tallando un bloque pétreo, dos danzarinas bastante recurrentes en el repertorio del Maestro de Agüero, y una difícilmente identificable escena en la que aparecen la Virgen y San Joseé junto a un ángel que algunos especialistas han interpretado como la revelación que motiva la Huída a Egipto, aunque nos parece que más se trataría de la Anunciación.

Capitel de San Nicolás de El Frago

En el tímpano, prácticamente gemelo al de la portada de los pies de Biota aunque muy desfigurado, fue esculpido el tema de la Epifanía, apareciendo la estrella en el centro, los tres Magos (uno de ellos postrado en actitud de adoración), la Virgen con el Niño en el eje y, en un extremo y casi ajeno a la escena, San José sosteniendo su cayado.

Ermita de San Miguel

Situada al sur del caserío y justo al pie de la carretera que a base de cerradas revueltas trepa hasta el casco urbano de El Frago, la no hace mucho restaurada ermita de San Miguel es una modesta construcción románica de nave única abovedada en cañón apuntado y rematada en una cabecera cuadrangular.

Su elemento más apreciable es la portada sur, de cuatro arquivoltas de medio punto que apeaban alternativamente en pilastras y columnas acodilladas, estas últimas hoy desaparecidas. Sostenido por sendos modillones de sencilla decoración incisa, el tímpano queda presidido en exclusiva por un crismón trinitario.

Al norte del caserío y prácticamente inaccesible se encuentran los ruinas de la ermita de San Miguel de las Chuelas, que a tenor de los restos conservados, se trataría de una construcción similar a la anterior, conservando a duras penas su portada occidental, perfilada por un guardapolvo a base de puntas de diamante y en cuyo resquebrajado tímpano de nuevo hallamos un crismón de tipo trinitario.

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